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Altos precios, bajo consumo y desregulación del gasoil

 |   26 de septiembre del 2017

De acuerdo con FADEEAC en el primer semestre de 2017, el consumo de gasoil en el sector descendió un 3.3 % a escala nacional. Esto deja en evidencia la desaceleración de la actividad del transporte de cargas, principal consumidos de combustible en el mercado.

Medir el comportamiento del gasoil es central por lo importante que resulta para el sector y la información que puede aportar al medirlo. El descenso del 3.3 % en el consumo a escala nacional, es representativo de la desaceleración de la actividad con la que convivieron las empresas del autotransporte de cargas en los últimos meses.

Los camiones son los mayores consumidores de gasoil en el mercado, con una participación cercana al 50 % del consumo interno. Es que ese combustible es el principal insumo de la actividad al representar entre un 35 y 40% en la estructura de costos para los trayectos de media y larga distancia.

FADEEAC analiza el comportamiento del gasoil a través de su Departamento de Estudios Tributarios y Costos. Se elabora a partir de relevar mensualmente las principales marcas del mercado, los precios mayoristas y los minoristas en 120 estaciones de servicio de todo el país.

A esto hay que sumarle que Argentina se ubica en la cima del podio de los países con el gasoil más caro. Según un estudio de FADEEAC, en agosto volvió a registrarse el valor en dólares más alto de la región, con excepción de Uruguay: U$D 1.05 por litro. La diferencia trepa al 36 % si se lo compara con el precio del insumo en Chile, el más bajo de América Latina.

El combustible para el transporte de cargas que se paga en suelo argentino es, en promedio, un 7 % más caro que Brasil, donde se ubica en U$D 0.98 por litro, y 17 % más alto que Paraguay, donde se paga U$D 0.90. La diferencia es aún más marcada con relación a Chile, donde el litro cuesta U$D 0.77, un 36 % menos que en el país, lo que afecta directamente a la competitividad de la actividad. El diesel más caro a nivel regional es el de Uruguay, donde cuesta U$D 1.34.

En este contexto, realizar el traslado de mercadería cuesta cerca de un 14% más en lo que va de 2017, según el Índice de Costos que mensualmente elabora FADEEAC. En el último mes, el mantenimiento y renovación de material rodante estuvo entre las variables que más ascendieron, junto a las reparaciones y los lubricantes. El combustible también aumentó, incluso tras la prominente crecida de julio: en el acumulado enero-agosto de 2017, llenar el tanque de los camiones fue 13% más caro. El análisis coloca en cifras el duro camino que atraviesa el autotransporte de cargas, sobre cuyas espaldas pesan los costos en alza.

Habría que ver qué ocurre con los precios y el consumo, a partir de la decisión del gobierno nacional de dejar de intervenir en los mercados de hidrocarburos. Si alienta a una mayor competencia y transparencia que dé como resultado una baja en los precios, podría ayudar a mejorar la actividad transportista. Pero si, por el contrario, la nueva disposición se traduce en un aumento en los valores de los combustibles, provocaría un impacto negativo para la economía de un sector sobre el que ya pesan altas cargas impositivas y costos fijos. Esto, inevitablemente, se vería reflejada en los precios de la actividad.

 


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