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Asegurar la presencia en góndola

 |   4 de noviembre del 2014

Los productos perecederos, refrigerados o supercongelados, presentan una dinámica distinta al resto de los productos que se pueden adquirir en las grandes cadenas de supermercados. La corta vida útil de los mismos obliga a resolver su distribución a través de entregas más frecuentes y de pocas unidades, operación para la que el sistema “boca por boca” resulta más eficiente que un modelo centralizado.

La complejidad que de por sí presenta el abastecimiento de las grandes ciudades, es aún mayor cuando el producto a entregar no puede permanecer muchos días en un depósito ni tampoco en un punto de venta, como es el caso de los productos refrigerados y perecederos en general. Para conocer las alternativas logísticas que aumentan la eficiencia de estos procesos, consultamos a Carlos Rewerski, Director de Operaciones de IFLOW, quien nos brindó sus conocimientos y experiencias.


Énfasis Logística: ¿Qué particularidades presenta el abastecimiento al sector de retail, en relación a las operaciones logísticas?


Carlos Rewerski: En principio este abastecimiento se puede hacer de forma centralizada o boca por boca. En algunas categorías, como las de producto seco o de gran volumen, lo más natural es hacerlo de forma centralizada.


Pero en el área de refrigerados y perecederos en general es muy utilizada la operación boca por boca. Esta modalidad presenta varias ventajas para los clientes que proveen este tipo de productos a las grandes cadenas de supermercados, ya que les permite la llegada a todas las bocas en tiempo y forma, operación que de forma centralizada no se realiza con la misma eficiencia por las características de estos productos.

 

É. L: ¿Cómo impactan las características de los productos perecederos y refrigerados en el esquema de distribución?


C. R:
Estos productos requieren un esquema de entregas frecuentes, ya que en cada entrega solo se puede dejar una cantidad limitada de producto por su corta vida útil. Para un productor pequeño, que entrega por ejemplo 10 cajas en cada boca, le resulta imposible contar con la cantidad de vehículos necesaria para entregar en todas las bocas que hay en la Ciudad de Buenos Aires. Ya que más de de cinco o seis bocas no se pueden entregar en una mañana con un vehículo, y si se entregan 10 cajas en cada boca, la ecuación muestra que con 50 o 60 cajas entregadas se tendría que pagar el transporte de la entrega, operación que en algunos casos puede salir hasta más cara que el producto.


Por eso en estos casos, para un productor poder “subirse” a una logística ya armada, que cumple con todos los requisitos de la entrega del producto, pero de la que solo debe cubrir el costo de una porción pequeña del vehículo (un precio normalmente por kilo o por bulto), no tiene comparación con la entrega propia.


En un servicio boca por boca, una camioneta lleva por ejemplo carga para abastecer tres bocas, entonces lo que se hace es armar tres rutas donde en cada una de ellas viaja la suma de todos los productos que se entregan en cada destino. Una misma boca suele tener varios productos, entonces para el proveedor esto es interesante porque sube su producto en un circuito eficiente, que ya tiene su ruta armada, y con una porción del costo del vehículo que entrega su producto, mientras que si lo quisiera entregar él solo debería contar con muchísimos más vehículos.


É. L: ¿De qué forma se diferencian un servicio boca por boca de un servicio centralizado en su eficiencia para estos productos?


C. R:
El sistema automático por el cual las operaciones centralizadas de las cadenas de supermercados abastecen a sus bocas, muchas veces es más lento que la necesidad que tienen los productos refrigerados. Cuando se habla de alimentos secos o de limpieza por ejemplo, estos sí tienen muy buena eficiencia en el manejo centralizado. Porque para estos productos es posible envíar un pallet a cada boca por ejemplo, y su entrega es lógico hacerla con un semi completo al centro de distribución de la cadena.


Pero para productos perecederos, refrigerados o supercongelados, el servicio boca por boca ofrece claridad en cuanto a los días y horarios de distribución, con una frecuencia fija de por lo menos dos veces por semana. Esto le permite a la gestión comercial del cliente tener un abastecimiento fluido, que de ser necesario se puede hacer todos los días, de tal manera que sus repositores vayan manejando la góndola y generando cada vez más espacio. Si esta operación se hiciera de forma centralizada no se obtendría el mismo resultado. Hemos notando que clientes que comenzaron con 200 toneladas hace cuatro años, hoy están operando 1.100 por mes. El crecimiento que se genera a partir de una buena gestión comercial y de marketing, sustentada en una logística eficiente boca por boca, es muy importante y permite un gran desarrollo de los productos en la cadena.

 

É. L: ¿Qué nivel de equipamiento exigen este tipo de operaciones?

C. R: Estas operaciones necesitan tecnología de punta, como radio frecuencia por ejemplo, vehículos en perfecto estado, y un seguimiento para detectar cualquier problemática que se pudiera presentar en la boca (falta de espacio, de temperatura adecuada, etc.), para lo que es necesario contar con los recursos técnicos y humanos que permitan llevar adelante el control de estas situaciones.


Desde el punto de vista de la seguridad del producto, es fundamental disponer de un sistema que permita realizar una efectiva trazabilidad, para asegurar la contuidad de la cadena de frío cuando el producto así lo requiera, y que las unidades de transporte cumplan con el ruteo previsto de acuerdo a un sistema de planificación. Centralizar las operaciones dentro del depósito en un WMS posibilita realizar todo por sistema y evitar el manejo de la información de forma manual, esto disminuye mucho los márgenes de error.


En las operaciones que nosotros realizamos de boca por boca todos los productos se preparan y consolidan en nuestro centro de distribución, por lo que contar un buen sistema de almacenamiento y pickeo es clave, ya que nos permite tomar pedidos hasta la tarde y al otro día estar entregándolos. Finalmente también es importante que los clientes implementen un buen sistema de reposición en las góndolas.

 

É. L: ¿Las empresas que confían sus productos realizan auditorías frecuentes?


C. R:
Sí, auditorías tenemos en forma permanente. Realizamos también controles de inventario constantemente, tanto nosotros como nuestros clientes, quienes también realizan controles periódicos de calidad.


É. L: ¿Qué tipo de vehículos se utilizan?


C. R:
Son transportes en general livianos, que pueden circular por cualquier lugar sobre todo en la ciudad. Se utilizan desde pequeñas camionetas de 500 kilos de carga, hasta vehículos un poco más grandes capaces de cargar hasta ocho pallets o 3000 kilos. No menos importante es el hecho de que este tipo de vehículos puede circular por la avenida General Paz, que es la única circunvalación cercana que tiene la ciudad de Buenos Aires, y a la vez permite el acceso a muchas ciudades del Gran Buenos Aires.

 

É. L: ¿Cuál es la trascendencia de los Recursos Humanos en estos servicios?


C. R:
En este sentido es importante que la gente esté guiada por procesos. En nuestro caso tenemos un área de ingeniería que define los procesos a seguir, un área de Recursos Humanos con mucho trabajo en capacitación y liderazgo.

 

É. L: ¿Cómo se contemplan las estacionalidades de los productos?


C. R: Se debe tener un esquema de planificación fuerte y comunicación fluida con los clientes. En muchos casos personal del cliente trabaja casi todos los días en el almacén con el operador logístico, lo que posibilita que el trabajo de prever lo que viene sea permanente.


También se tiene en cuenta que no son lo mismo las entregas en los distintos días de la semana, así como también hay muchas diferencias en los volúmenes de acuerdo a la altura del mes. Hay una suerte de concentración hacia fin de mes en las entregas, así como también hacía el centro de la semana que son características de este mercado.

 

É. L: ¿Se realizan también operaciones de logística inversa?


C. R: Hay relativamente poca logística inversa en estos servicios. Hay dos motivos por lo que se realiza, uno son los rechazos y otro las devoluciones. Para estos últimos casos es necesario disponder de vehículos especiales, ya que no se pueden transportar juntos productos vencidos o en mal estado con productos en condiciones para ser vendidos, pero es una participación muy pequeña la que tiene el retorno de productos.

 

É. L: Diversos relevamientos indican que el último año la piratería del asfalto se volcó en mayor medida al robo de productos alimenticios, ¿ustedes han sufrido problemas de este tipo?

C. R: Hemos tenido algunos eventos aislados, de todas formas en todos los casos hemos podido recuperar la mercadería y tenemos un muy buen sistema de rastreo, de alarma y un servicio que se trata de motos ubicadas en distintos puntos de la ciudad, y que ante un evento se acercan rápidamente al lugar para hacer contacto visual con el vehículo e informar a las autoridades.


Contamos también con un sistema de monitoreo que nos permite realizar un seguimiento permanente de los vehículos, que también controla la apertura de puertas, el tiempo de permanencia en cada lugar, etc. Hay un trabajo muy fuerte para detectar rápidamente cualquier evento y generar acciones al respecto.

(*) Redacción Énfasis Logística Sudamérica


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