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Buenos aires de cambio para la Logística en PyMes

 |   29 de marzo del 2012

El desarrollo de un proceso de mejora continua debe sostenerse con un modelo de gestión que detecte, desarrolle, mejore e implemente cada oportunidad.

Una publicidad radial de una Cobertura Médica que está actualmente en el aire sentencia: “Una PyMe argentina con diez años es un milagro”. Y si se revisan las estadísticas no quedan dudas de que esta afirmación es totalmente válida.

Según la CAPyME (Cámara Argentina de la Pequeña y Mediana Empresa), “el 12% de los argentinos económicamente activos crea una empresa. Pero existen muchas posibilidades de que cuatro de cada diez de esos proyectos fracasen en su primer año de vida. De los seis que sobreviven, otros cinco quedan en el camino a lo largo de los siguientes nueve o diez años”, algo realmente curioso.  

Un camino con muchos obstáculos

Sin lugar a dudas, si bien existe un espíritu emprendedor en un gran número de argentinos, sin embargo, existe también una gran diversidad de factores que conspiran contra la supervivencia de una empresa. Y no crea que esto sucede solamente en Argentina, en otros países como México o España se manejan estadísticas similares.

Entre los principales motivos a los que se les pueden adjudicar estos fracasos, se encuentran: una deficiente organización de los recursos para alcanzar la meta, la falta de un Plan de Negocios, mercados altamente competitivos, dificultades en la relación entre los socios o la falta de capacidad para adaptarse a los constantes cambios del mercado, entre otros.

En este breve listado, y entendiendo a la logística como el proceso gerencial enfocado a todas las tareas que involucran flujo de materiales, algunos de los puntos mencionados tiene estrecha relación con fallas en el proceso logístico de estas empresas. Por lo tanto, se puede afirmar que el éxito o fracaso de una empresa tiene relación con la gestión que realice de su función logística.

¿Y las que sobreviven?

Las definiciones de PyMes varían de país en país pero en Argentina está dada por el “nivel de facturación” de la empresa. Para determinar si una empresa es PyMe se comparan sus ventas totales (el promedio de los últimos tres ejercicios) con el límite que define el Ministerio de Industria. Existen en la Argentina unas 700.000 PyMes a las cuales se les van sumando cada año las nuevas empresas que se crean. Es decir, que existe una PyMe por cada 57 habitantes aproximadamente. Mas aún, emplean unas 5.877.400 personas, siendo el 50% del empleo asalariado del país con un promedio de 8,4 personas por empresa y aportan a su vez el 39% del PBI total del país, y el 55% del PBI industrial.

Sin lugar a dudas, las PyMes constituyen un sector sustancial de la economía argentina que aporta al mercado los siguientes beneficios:

  • Permiten que la concentración de la renta se de en un número mayor de empresas.
  • El vínculo entre empleador y empleado es más personal generando alto grado de compromiso entre unos y otros.
  • Cuentan con menores costos de estructura al requerir menores costos indirectos para su gestión.
  • Tienen un mayor poder de adaptabilidad a los cambios por contar con estructuras más flexibles.
  • Logran en cooperación con otras PyMes economías de escala sin tener que reunir el capital en una sola compañía.

Aún así, es altamente probable que las PyMes que han pasado la prueba de fuego y sobrevivido nunca lleguen a Grandes Empresas. La falta de crédito, las constantes crisis económicas y hasta factores psicológicos, culturales y sociales de sus dueños harán que unas pocas logren dar el salto cualitativo para jugar en las ligas mayores.

El status de la logística en las PyMes

En un mundo caracterizado por el cambio constante, las PyMes enfrentan actualmente un importante desafío: ser eficaces y eficientes en medio de un mercado globalizado y sumamente competitivo. Es por esto que la logística ha cobrado en los últimos años una relevancia estratégica a la hora de comercializar productos o servicios en el mercado doméstico y/o internacional. Si una organización logra que su actividad logística agregue valor a sus productos, estará teniendo una ventaja competitiva que permitirá mantener a los clientes actuales y acceder a nuevos mercados consolidando la fidelidad de los mismos.

Sin embargo, y principalmente en el sector PyMe, existen hoy organizaciones cuyas características ponen restricciones a un enfoque logístico moderno y que están íntimamente relacionadas con sus formas de gerenciamiento, su estructura de costos y  el manejo de la información.
Básicamente, dentro de estas empresas se puede encontrar:

  • Estructuras altamente informales.
  • Procesos no estandarizados que incluyen actividades que no agregan valor.
  • Cadena de abastecimiento mal diseñada.
  • Gran heterogeneidad en la calidad de los productos y servicios por falta de estandarización de los procesos.
  • Inadecuado mantenimiento de activos operativos por falta de Programas de Mantenimiento Preventivo y su respectivo seguimiento y control.
  • Registros inexistentes y/o inexactos.
  • Falta de procedimientos formales de trabajo.
  • Falta de Indicadores de Gestión con su respectivo seguimiento, control y gestión.
  • Nulo o bajo nivel de empleo de tecnología.
  • Escasa conciencia del impacto de los costos logísticos.
  • Confusa e insuficiente comunicación dentro de la organización.
  • Clima laboral inadecuado que afecta a la motivación de los empleados.
  • Entre otros… ¡a listar por el lector!

Entonces, ¿cuál es la situación actual de la Logística en las PyMes argentinas? Algunas de las experiencias relevadas a lo largo de la actividad profesional son:

  1. La performance de los procesos logísticos aún no son objeto de una acabada medición, análisis y control: Una empresa líder, dedicada a la fabricación y comercialización de muebles, dice tener un alto nivel de quejas y reclamos por fallas en las entregas. Cuando se le pide que comparta sus indicadores, el Gerente General, relata una serie de anécdotas: se llega fuera de horario y no se encuentra el cliente, por lo cual, se hace una segunda visita, los muebles se entregan con daños que se generan en la carga o descarga por un embalaje deficiente, como suelen faltar piezas del mueble para armarlo en el domicilio del cliente, la camioneta debe volver para terminar su tarea, etc. Lamentablemente, cuando se propuso comenzar a trabajar para reducir el nivel de quejas, no sabía por dónde comenzar pues no conocía cuál de estos errores se producía con mayor frecuencia, o cuál generaba mayor impacto en los costos. En síntesis, muchas PyMes se manejan por percepciones o anécdotas, y no cuentan con información precisa que permita tomar acciones ajustadas a sus necesidades reales.
  2. Es insuficiente la utilización de la logística como herramienta de diferenciación competitiva: Una estrategia genérica de diferenciación consiste en lograr una ventaja competitiva al adicionar a un bien o servicio aquello que los clientes valoran y aprecian. Por este motivo, los clientes están dispuestos a pagar un precio superior si consideran que los atributos diferenciales del producto o servicio realmente lo justifican. Ahora reflexione por un momento, ¿la logística de su empresa realmente está generando una diferenciación competitiva? ¿Es sostenible esta diferencia? ¿Cómo lo está validando?
  3. Los objetivos de Servicio al Cliente no están claramente definidos: ¿Cuántas empresas cuentan con una Política de Servicio al Cliente que sea conocida por empleados y clientes? Si Ud. contrata una póliza de seguro, recibe un documento donde cada cláusula le especifica qué es lo que debe esperar de su proveedor ante distintos eventos futuros. Sin embargo, pocas compañías en su operación logística declaran de manera formal a sus clientes qué es lo que deben esperar de ellas. La logística, al ser un servicio, posee como característica la intangibilidad, por lo cual, si este servicio no es claramente definido, cada cliente esperará el servicio que él imagina. Y más allá de que la empresa cumpla con el servicio definido por la Dirección, al no comunicarlo, el cliente probablemente tenga expectativas superiores y su respuesta sea la insatisfacción.
  4. Baja integración horizontal de las actividades relacionadas al proceso logístico dentro de la Cadena de Abastecimiento: Pocas PyMes son conscientes de que, no sólo ellas sino, su cadena de abastecimiento debe ser eficiente para llegar al consumidor con el nivel de servicio definido y al menor costo compatible. Para ello, deben crear alianzas estratégicas con proveedores, fabricantes y distribuidores compartiendo información. Aquellas que lo logren contarán con una ventaja competitiva frente a aquellos que no lo hagan. No obstante, aún hoy se escuchan frases como: “No importa, si falla el producto es un costo del proveedor”, “Si no tiene stock es un problema del distribuidor”, “Que se responsabilice el fabricante por las demoras en la entrega”, entre otras. Sabe que piensa mientras tanto el consumidor final: “No importa quien cargó con los costos de las ineficiencias a lo largo de la cadena, él no está dispuesto a hacerlo”. Y aún más: “Si su empresa no puede proveerle el nivel de servicio que él espera, otra lo hará”.
  5. Soporte informático insuficiente: Las consecuencias de la falta de aplicación de tecnología, ya sea de información o comunicación, como soporte de los procesos logísticos son diversas: desconocimiento de la existencia de stock muerto, baja exactitud de los registros de niveles de inventario, tiempos muertos de operarios buscando un SKU, quiebres de stock de materias primas para la producción con la consecuente parada de la línea, fletes falsos, ruteos poco optimizados, son sólo algunos ejemplos. Es así que para generar valor, debemos contar con información, y para ello, se necesita invertir en tecnología. Claro está que el empresario PyMe argentino muchas veces prefiere los sistemas manuales pues son más versátiles, flexibles, no requiriendo inversiones frente a los cambios en el entorno. No obstante, en muchas ocasiones, con los ahorros generados por el uso de la tecnología, el repago de la inversión hecha es muy rápido.
  6. Deficitario nivel de inversión y equipamiento: La alta turbulencia de la Argentina impulsa a la improvisación para solucionar temas sin invertir, al mejor estilo de la serie americana MacGyver. Esta conducta ha llevado a las empresas a aplicar soluciones poco ortodoxas que han servido en el pasado para palear cada encrucijada sin inversión ni equipamiento. En el caso de una empresa textil, al contar en el depósito de producto terminado con auto elevadores con una capacidad de carga de una tonelada y recibir eventualmente pallets de 1,2 toneladas fueron creativos. ¿Cómo lo resolvieron? Empleaban como contrapeso a un operario que tenía algún kilo de más sentado a espaldas del maquinista. El problema se presentaba, obviamente, cuando el operario estaba de vacaciones. En este ejemplo vemos cómo en ocasiones se hacen inversiones en equipamiento que no es el adecuado para el proceso. Otras veces, se cuenta con equipos que están sobredimensionados, lo cual, también generan mayores costos de operación. En definitiva, en un mundo globalizado donde otras empresas poseen soluciones que permiten optimizar los procesos, contar con los recursos apropiados para cada operación es una condición necesaria para ser competitivos.
  7. Bajo profesionalismo en el gerenciamiento logístico empresario: Todos los puntos mencionados anteriormente son consecuencia del bajo nivel de profesionalismo en la gestión logística. La falta de oferta académica en esta especialidad hasta hace unos años atrás es un indicador de la baja conciencia que existió en las organizaciones en relación a la necesidad de contar con especialistas en esta área. Sin embargo, durante los últimos años se han lanzado al mercado una amplia variedad de cursos que comienza a contribuir a mejorar esta área dentro de las PyMes argentinas.

¿Qué se espera para el futuro de las PyMes?

Más allá de las oportunidades de mejoras que aún existen en el sector, se percibe una toma de conciencia de la importancia estratégica de esta área por parte de los empresarios PyMe argentinos. Por lo cual, las expectativas para el futuro son:

  • Concientización del impacto de los factores económicos en los sistemas logísticos y su importancia como herramienta competitiva y clave de beneficios empresarios.
  • Mayor nivel de profesionalización en la definición y gerenciamiento de la red logística.
  • Oferta y demanda de servicios, cada vez, más integrados, complejos y On Time.
  • Fuerte penetración de las tecnologías informáticas en los sistemas logísticos.
  • Management profesional con perfiles multidisciplinarios.
  • Novedosas soluciones dentro de una amplia oferta de equipamiento.
  • Reingeniería de los procesos logísticos en la búsqueda de su optimización.
  • Sensibilidad sobre el impacto de los costos logísticos en la rentabilidad empresaria.
  • Mayor oferta de servicios 3PL (Third Party Logistics) que les permitirá alcanzar economías de escala.


En conclusión

Los pequeños y medianos empresarios tienen la pasión por generar negocios y hacerlos crecer, pero generalmente carecen de los recursos para modernizar sus empresas y las prácticas aplicadas en su gestión logística no son las más adecuadas para proveer al mundo de sus productos o servicios de una manera eficiente. Sin embargo, a través de la profesionalización del sector, cada vez más las PyMes tienen acceso a las Best Practices y a la tecnología que las habilita a insertarse en un mundo globalizado que se maneja con procesos World Class.

Por último, recuerde el pensamiento acuñado por Charles Darwin en su libro de 1859 “El origen de las especies”: “Sólo los más aptos van a sobrevivir”. ¿Y quiénes son los más aptos? Aquellos que logran adaptarse al cambio. Investigaciones científicas han determinado que, hace 65 millones de años un asteroide impactó contra la Tierra en la península de Yucatán provocando la desaparición masiva de los dinosaurios y muchas otras especies, pero no de las cucarachas. Ellas lograron adaptarse y sobrevivir. Habitan nuestro planeta hace más de 300 millones de años y aún hoy, podemos apostar por su permanencia. Resumiendo, los que pudieron adaptarse a la velocidad del cambio, han sobrevivido. ¿Será esta la realidad de la gestión logística de las PyMe?

Conozca más sobre el tema Supply Chain, asistiendo a la 6º edición del Seminario Internacional de Management Logístico, que se realizará en Buenos Aires el próximo 15 de mayo, y en la que el Dr. Julio Sánchez Loppacher -Director del Área Académica Dirección de Operaciones y Tecnología y Director de Personal Académico del IAE Business School- dará una conferencia sobre: “Actualidad Argentina: Mejores prácticas y desafíos competitivos en el Supply Chain”.


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