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Capacitación: Una mirada sustentable

 |   18 de diciembre del 2017

En contextos de incertidumbre como el actual la capacitación resulta un valor diferencial para alcanzar mayores niveles de productividad, menores costos y mayor competitividad.

Es innegable el aporte positivo que realiza la capacitación direccionada correctamente sobre el Capital Humano (en todos los estratos de cualquier organización) para su formación y desarrollo, en este caso particular del sector logístico. El mismo hace de la capacitación un valor diferencial (no solo para quienes la reciben sino también para la organización puertas afuera, ya que seguramente sus procesos y resultados deberían reflejar ese aporte) en un contexto de incertidumbre como el actual (cambiante y afectado continuamente por variables endógenas y exógenas – mayor incorporación de tecnología, interacción vertical y horizontal de todos los sectores, desregulaciones de mercado etc.), donde se busca mayores niveles de productividad , menores costos, mayor competitividad, etc., la capacitación se torna imprescindible.

Durante el XXVI encuentro ARLOG, llevado a cabo en la Rural el 02 de noviembre pasado, los Ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y de Transporte, Guillermo Dietrich, pudieron exponer su visión de la realidad, en conjunto con los planes para encarar y modificar la misma, como así también exponerse a algunas preguntas sobre sus ponencias. La realidad Argentina descripta, que condice con variables macroeconómicas que todavía no marcan un contexto netamente favorable que afecta a todos los mercados en forma transversal, está ante un proceso de transformación y todavía de un alto grado de incertidumbre. Por lo que para lograr varios de los objetivos que mencionaron los ministros: mayor productividad, más competitividad, más valor agregado en los procesos, menores costos, indefectiblemente e imperativamente se debe identificar, modificar y desarrollar con mayor criticidad y coherencia al capital humano de las organizaciones.

He aquí el gran desafío y el problema a resolver, porque ambos ministros hablaron de incluir capacitaciones técnicas y la implementación de nuevas herramientas y tecnologías, con la finalidad de insertar o reinsertar personal con mejores calificaciones técnicas. Pero las mismas son solo una parte del problema, se debe considerar que como mínimo en el mismo momento de la capacitación técnica es importante no dejar de lado el desarrollo de las “habilidades blandas” (como por ejemplo : liderazgo, compromiso, concepto de triple impacto,  trabajo en equipo, inteligencia emocional, empowerment). Esto es fundamental para conseguir una modificación cultural de base, y trabajar para que se compartan mayor cantidad de valores alineados a los nuevos objetivos, ya que dicho cambio no es solo dentro de una organización sino también a nivel sociedad. Si bien la carencia o desarrollo de algunos valores se pueden ir adquiriendo con las capacitaciones profesionales, el convencimiento es total sobre que estos conceptos se deben comenzar a  trabajar desde la educación primaria y secundaria .

El desafío de cambiar

Sobra la bibliografía y estudios donde se trata el temor y la resistencia al cambio por parte de quienes componen las organizaciones (en todos los niveles ), por lo que es fundamental tener esto presente, ya que el nuevo contexto y cambio de paradigma busca modificar el status quo en el que muchas organizaciones se han formado y se vienen manejando desde hace décadas.

Este es el principal factor a resolver para que los cambios sean sostenibles y generen realmente un efecto de “Triple Impacto”, que será generador de nuevos valores con mayor equilibrio en los tres pilares: económico, social y ambiental, que convergen no solo en la organización sino también en la sociedad.

Para generar cambios con estas características (sostenibles y de Triple Impacto), se deben desarrollar nuevas competencias de aprendizaje y fundamentalmente de “desaprendizaje” para encarar estos nuevos desafíos. Aquí es donde el  coaching con su metodología puede aportar profesionalmente una diferencial no solamente para asumir estos desafíos si no para superar los mismos y continuar con un “desarrollo” de quienes lo implementen.

Formar para el futuro

Atendiendo a lo expuesto, en conjunto con la UMSA y Víctor Raiban (Director de WaySense), desarrollamos una nueva propuesta que busca suplir esta carencia de la actual oferta en capacitación profesional  – Diplomatura en Coaching Logístico – donde buscamos amalgamar los conceptos de los procesos que se involucran en la logística con una mirada de Triple Impacto, con su correlación en la implementación de los mismos mediante la metodología del coaching, para que los mismos sean sustentables.

El futuro de todos los mercados globales va en este sentido, por lo que es fundamental concientizar y comenzar a implementar esta mirada que debe ser parte de cualquier estrategia organizacional que se precie de tal y que no quiera fracasar en un horizonte cercano.

* El autor es Lic. en Administración – Maestrando Psicología Organizacional ( U.B ); miembro de la Comisión de Estudios sobre Sustentabilidad Económica, Social y Medioambiental del C.P.C.E.C.A.B.A;Co-Director de la Diplomatura en Coaching Logístico en la Universidad del Museo Social Argentino.


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