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Cuando el nivel de servicio impacta en los costos

 |   11 de septiembre del 2017

En épocas donde el mercado es altamente competitivo y cada determinación de negocio es fundamental, una de las variables en las que más se deposita interés y preocupación es en el denominado costo.

Ahondando en la variable “costo”, en el marco de la gran mayoría de las industrias, la preocupación posa su lupa en aquellos valores asociados a la cadena logística. Entonces, el nivel de servicio requerido y recibido se transforma en un factor diferenciador, en donde la calidad parece estar ligada proporcionalmente al costo. ¿Es correcto decir entonces que ante un muy buen nivel de servicio el precio es más elevado?

La respuesta puede parecer compleja, pero hoy es una realidad y una necesidad de dos partes  entender que se puede ofrecer/optar por un servicio de categoría, que impacte directa y positivamente en los costos logísticos. Existen diversas formas de desarrollar los beneficios de este método de trabajo, pero es primordial contar con un proveedor de confianza pero que además se involucre en la operación y los procesos, que posea experiencia y que al mismo tiempo piense en el futuro, es decir transformándose en socio estratégico.

A partir de esta premisa debemos entonces enumerar los denominados “casos de éxito”, que son aquellas gestiones que sirven de ejemplo o inspiración ante acontecimientos que parecen no tienen nada nuevo para aportar.

Este es el caso del WMS Gardem, desarrollado por Grupo Cargo, socio estratégico de su  cliente Renault en Brasil, que no sólo representó una solución a medida, sino que además significó la posibilidad de medir status real de sus prácticas, reducir tiempos y costos, y en consecuencia, aumentar la producción. Puede ser redundante aclararlo, pero estamos de esta forma frente a un comprobado caso de éxito, en donde el nivel de servicio y desarrollo, cambió para siempre los costos logísticos de una empresa con años de experiencia e impacto sustancial en el mercado.

 

WMS, su utilización en el mercado logístico

Aquellas  empresas que producen, manufacturan y/o distribuyen, precisan continuamente de aumentar la productividad y dentro de un método robusto, lograr la suficiente flexibilidad en sus operaciones de almacén para poder enfrentar los costos y competitividad. Por estas razones, entre otras, ser veloz y eficientes se ha convertido en un mínimo exigido en las empresas de hoy. Esta obligatoriedad es un desafío diario por “normalizar” y para ello, es necesario poder medir y tener información precisa en tiempo real. Todo esto va ligado a movimientos continuos, sobre múltiples  bases de gran stock y con necesidad de anticipación. Para ello, el soporte tecnológico es el aliado indicado y donde muchas empresas depositan esta necesidad en los sistemas de gestión de almacenes (WMS – “warehouse management systems”). Sistema genérico que ha progresado a través del tiempo y que ha permitido, como ejemplo entre otros tantos avances e impactos, la posibilidad de incorporación de información desde la operación, en tiempo real, por medio de la voz o “tocuh”. Grupo Cargo tiene experiencia en estas aplicaciones cuando se ejecutaron los sistemas de Voice Picking y Tocuh Picking en su cliente Cervecería y Maltería Quilmes Argentina, en donde los operarios del almacén cuentan con un auricular para recibir y reconocer las órdenes por medio del habla (Voice) o una herramienta digital (Smartphone), para “confirmar” datos al tacto en la herramienta correspondiente.

Esto significa que los trabajadores cuentan con condiciones más cómodas y accesibles de notificar mientras realizan la tarea de “pickeo” o despacho, y que la información no debe ser ingresada manualmente ni por artefactos de escaneos. Tales proyectos citados como ejemplo promueven aumentos de productividad, mejoras en la calidad y en la precisión y consecuentemente una reducción de costos logísticos.

De todas formas, esperar de un solo sistema la solución a todos los problemas que continuamente se renuevan no es suficiente. En todas las empresas conviven varios complementos informáticos o desarrollos que intentan ocuparse de algunas de las tantas variables del negocio.

De genérico a especializado

Basado en ese requerimiento y “choque” de necesidades es que Grupo Cargo por medio de su departamento de Sistemas e Innovaciones, emprendió una mejora o evolución de lo genérico de un WMS, que permitiera a Renault poder confiar sus decisiones a través de aquellos programas más aplicados en la operación diaria, obteniendo información precisa, con aplicación inteligente y cómoda. Todo un desafío y una expectativa a cumplir.

Las condiciones principales a tener en cuenta están asociadas a aquellos problemas que afectan la performance en el almacén, por nombrar algunos pueden ser:

•             Gestión deficiente de las órdenes de trabajo.

•             Costos laborales excesivos.

•             Uso ineficiente de los activos.

•             Carga manual de información y errónea.

•             Tiempos de respuesta inadecuados y escaza capacidad de anticipación.

•             Dificultades para adaptarse a condiciones cambiantes (demandas, proveedores, gestión del inventario).

Paralelamente, las necesidades particulares del cliente requerían involucrar variables de administración de los procesos de tracking y seguimiento. Así fue como lo que en inicio se pensó como sacar provecho a un WMS, se transformó en un sistema de gestión de almacenes customizado exclusivamente para el cliente.

Como característica más valiosa y notoria de este WMS Gardem, fue la posibilidad de integrar SAP, sistema de mayor valor y registro de información de Renault, con este WMS, donde las interfaces permitieran intercambiar información valiosa en tiempo real, e incorporando aplicaciones propicias al proceso productivo del cliente, datos que anteriormente quedaban fuera del análisis inmediato y por lo tanto,  de la información a examinar. Logar incorporar y “canjear” estos datos de valor, implicó poder tomar decisiones certeras e inmediatas sobre escenarios que se presentan cada día y que sin este recurso, perdían poder de intervención.

Por puntualizar algunas de las diferenciaciones alcanzadas, podemos contar que este sistema permite medir tiempos de espera y proyectar horarios de procesos o llegada de material, anticipar necesidades, inspeccionar vehículos y tomar fotos de las condiciones de carga, identificar piezas por características precisas e imágenes, automatización y carga de información, optimización de la gestión de órdenes, avisos de faltantes y requerimientos obligatorios de calidad, ubicación exacta de material, entre otros.

Optimización y crecimiento

Cuando decimos que todo este alcance permite la toma de decisiones de real impacto en los valores, decimos que:

              Se optimiza el uso de recursos.

              Se aprovecha integralmente los espacios (ubicaciones, zonas de preparación t transferencia de materiales, zonas de carga y descarga).

              Disminuyen los tiempos de Picking.

              Se agilizan tareas, manteniendo los estándares requeridos, mediante la ubicación automática y permanente de productos de alta rotación muy cerca del eje de gravedad del despacho.

              Efectividad en la preparación de material, pudiendo aplicar según las características de la demanda, una matriz automática de decisión que permite procesar los pedidos al mínimo costo conjunto posible.

              Capacidad de respuesta a demandas de clientes o variables no contempladas.

              Posibilidad de simular y proyectar escenarios según forecast de ingresos (recepción de materiales) y egresos (ventas, envíos a otras locaciones).

 

Todo eso, se traduce en efectividad y por lo tanto, en crecimiento.

Para llegar a este resultado no sólo se requirió de un desarrollo de sistema personalizado, sino poder involucrarse en las particularidades del cliente y su relación con la operación, el contexto, y otros actores que intervienen. Pensar en cada acción y consecuencia es, no sólo analizar variables y potencialidades, sino además convertirse en el cliente, entender y poder pensar desde la perspectiva interna, industria donde aplica, el mercado en el que se desempeña, herramientas disponibles, y su metodología/cultura de trabajo aplicada a lo largo de su historia.

En definitiva, el WMS Gardem, fue además de una necesidad, un recurso más amplio, un instrumento preciso y singular que significó un gran alivio al cliente y una funcionalidad que le permitió soluciones logísticas y productividad.

Concluyendo, este denominado “caso de éxito”, es la muestra que el nivel de servicio de un socio estratégico impacta decididamente en los costos logísticos, pero no significa necesariamente un costo de fuga, sino que eligiendo correctamente y planteando objetivos conjuntos, se pueden lograr mejoras sustanciales no solo en ahorro, sino en autonomía de decisiones,  mayor productividad y por lo tanto, competitividad y ganancias.


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