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Logística de Responsabilidad Humanitaria

 |   31 de mayo del 2013

Las organizaciones con visión de logística humanitaria deben conocer el público al que ayudarán y trascender las fronteras productivas para crear estrategias integradas sociales responsables.

El impacto de las empresas y organizaciones se puede visualizar en diferentes contextos de la humanidad. En algunos como en el ámbito político, económico y social es bastante claro. Sin embargo, las compañías se preguntan actualmente cómo incrementar, especialmente en períodos de crisis, su rol como ente responsable con la sociedad, como actividad paralela a su gestión productiva. 

Esta inquietud se ha expandido a diferentes áreas, mostrando mayor presencia en temas logísticos, debido a la marca que pueden dejar las operaciones de la cadena de valor en el medio ambiente y en la sociedad. Para muchas compañías es importante demostrar que son socialmente responsables. Pero, ¿se puede ser humanitario más allá de la cadena de valor?    
La respuesta es sin duda afirmativa. La logística humanitaria es la garantía del flujo de productos, información, entre otros, desde las organizaciones y actores donantes hasta las personas que requieren de ayuda para cubrir sus necesidades de supervivencia. Algunos actores de la economía en Latinoamérica se limitan a acciones socialmente responsables con el medio ambiente o a responder en caso de una catástrofe natural, pero el término va más allá.

Dentro del marco del Seminario Logística de Talla Mundial: Traspasando Fronteras, a cargo de la Organización LOGYCA y el MIT-CTL (Center forTransportation and Logistics – MIT), el Doctor JarrodGoentzel, Fundador y Director del Laboratorio de Respuesta Humanitaria – MIT, explicó el concepto de Responsabilidad Humanitaria: “Si desglosamos el concepto hay dos palabras: una, es “humanitaria”; muchos creen que el humanitarismo es la respuesta y atención que distintos organismos prestan luego de sucedidas catástrofes o desastres naturales; sin embargo, la mayoría de las tragedias que ocurren en el planeta no son causadas por este tipo de desastres, sino por conflictos como las guerras o las condiciones mismas de vida de las personas”.

“Hablando de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en MIT estamos convencidos que la responsabilidad, y esta es la segunda palabra del concepto, de una empresa está en la capacidad y obligación de trascender más allá de la cadena de valor”, complementó Goentzel.

El impulso puede ser un desastre natural o un conflicto social, no obstante es factible preguntarse si deben ser los únicos para convertirse en una empresa humanitaria. No necesariamente. Lo importante es conocer bien las necesidades de las personas que requieren de apoyo en cualquier situación difícil.

Goentzel lo explica con una situación diciente: “A causa del conflicto de etnias en Sudán, ha habido más de 2’500.000 desplazados, desde los 90’s. Algunas ONG’s, para “ayudar” donaron alimentos a la población desplazada de Darfur. Entre los suministros les donaron aceite vegetal para cocinar. A los habitantes de la región no les gusta el aceite vegetal, pues suelen cocinar con otros métodos. En consecuencia estos nativos iban a vender el aceite en algún puesto de mercado”.

De la misma manera en que se invierte en conocer a los clientes, las organizaciones con estrategias de logística humanitaria deben conocer el público al que van a destinar su ayuda.
Para llevar estas acciones a cabo con éxito, como en cualquier logística óptima, las empresas implementan un trabajo colaborativo con sus socios de negocio.

Bien lo dice el Doctor Edgar Blanco, conferencista del evento y Director de Investigación en el MIT – CTL: “es un error decir que se cumple completamente con prácticas socialmente responsables si no se integra a los socios y clientes”. El trabajo colaborativo entre los distintos actores clave del negocio como clientes, socios, proveedores e incluso la competencia, trae ideas nuevas que refrescan el negocio y dan nuevo valor a una compañía en todo sentido.

El reto es hacer que las Cadenas de Valor sean más sensibles a las necesidades humanas; trascender las fronteras productivas para crear estrategias integradas de responsabilidad social que involucre a todos los actores, para contribuir a la supervivencia y desarrollo de quienes más lo necesitan.

* La autora es Especialista de Comunicaciones de Mercadeo en Logyca, Colombia


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