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Flexibilidad y capacidad de gestión ante una nueva realidad

 |   21 de agosto del 2020

Como actividad esencial, la logística es uno de los sectores que más rápido debió adaptarse para seguir operando bajo un contexto completamente nuevo. Flexibilizar recursos y variabilizar costos fijos fueron las claves para, además de lograr cumplir con la necesidad de continuar abasteciendo a la actividad económica, seguir siendo competitivos y minimizar el impacto en la rentabilidad.

Tras estos meses de incansable trabajo bajo un contexto desfavorable e inesperado, se puede afirmar que nos exigió un gran esfuerzo adaptarnos a una nueva realidad y transformar cada nueva necesidad en un desafío. Esto requirió un gran compromiso y trabajo en equipo de todos los miembros de la cadena logística a la cual pertenecemos.

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El desafío de seguir en marcha

Uno de los primeros hechos significativos fue internalizar que frente a la pandemia algunas actividades logísticas fueron consideradas por primera vez como actividad esencial. De un día para otro tuvimos que aprender a operar cumpliendo con todas las medidas de sanidad y protocolos para poder hacerlo de forma efectiva y segura. Nuestra mayor preocupación es el cuidado de la salud de nuestros colaboradores y de la comunidad, para ello debimos encontrar la forma de cuidarnos sin dejar de cumplir con las necesidades del mercado y de los diferentes clientes, lo que también nos permitió cuidar a la empresa y la fuente de trabajo de todos lo que hacemos Grupo Cargo.

En este sentido cabe destacar la transformación que implicó el home office, al que tuvimos que adaptarnos rápidamente, no sólo en cuanto a las tareas que realizábamos diariamente frente a una nueva modalidad desde el hogar, sino también por la necesidad de contar con los soportes tecnológicos para tele-trabajar. Sin olvidarse de la conectividad, ya que el online llegó para quedarse y sumarse a las innovaciones tecnológicas, lo que implica estar a la altura de las circunstancias.

Eficiencia en un nuevo contexto

El mayor de los desafíos para poder ser competitivos y adaptarnos a estos cambios de contexto y volumen, es lograr flexibilizar nuestros recursos y variabilizar nuestros costos fijos. Esto sí genero un impacto en la rentabilidad de los negocios frente a la caída de volúmenes por la pandemia. En concreto, la distribución de bebidas cayó alrededor del 50% y hoy logramos recomponer la actividad y estamos con una caída del 15%; eso fue variando en cada una de las plazas a medida que se iba liberando la circulación y transitando de una fase a otra. En lo que es el servicio de Expreso tuvimos primero una caída del 40%, y luego se fue recomponiendo hasta lograr actualmente una actividad normal a nivel regional. En el rubro automotriz, al comienzo hubo cero actividades, toda la gente debió quedarse en su casa hasta que el gobierno habilitó esta actividad. Respecto a la distribución de repuestos de autos, a medida que fueron abriendo los talleres de mantenimiento se fue recomponiendo, pero sin dudas fue la actividad más afectada, teniendo aún hoy una caída de entre un 20% y 50%.

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A nivel de consecuencias de la pandemia, lo positivo fue que nos sirvió para trabajar mucho más en equipo y a conciencia. Fue muy importante pararse desde otro lugar, y no cuidar solo los intereses de cada uno sino buscar una colaboración conjunta. Fue y es sumamente necesario que el compromiso del equipo esté continuamente renovado, que se tengan en claro los objetivos. Entender que esta situación es una crisis que nos impacta a todos, y así alinearnos y buscar una salida donde ningún eslabón se quedó sin funcionar. La clave es ser colaborativo con mis proveedores y mis clientes, lograr que me puedan acompañar y nosotros también acompañarlos. Por eso rescato lo valioso del compromiso y el trabajo en equipo, ya que esas fueron las dos herramientas que nos permitieron y nos permiten hoy sobrellevar la crisis.

Situaciones críticas cómo esta se pueden dar en cualquier momento, y creo que el gran desafío es lograr utilizar plataformas que posibiliten costos más variables, salirse de las estructuras fijas, con el objetivo de poder dar siempre respuesta a las caídas o los incrementos de volumen de forma más rápida y eficiente, siendo la flexibilidad como competencia y capacidad de gestión las claves para poder adaptarnos a la realidad que nos toca vivir.

(*) El autor es Director General de Grupo Cargo.

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