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Crisis que son oportunidades

 |   3 de agosto del 2020

Si bien la actividad logística fue declarada “esencial” desde el inicio de la cuarentena, no todos los rubros del sector están operando, y los que sí lo hacen muy por debajo de sus volúmenes habituales y sosteniendo importantes sobrecostos operativos. Sin embargo esta compleja situación también abre una posibilidad para impulsar la transformación digital del sector, un factor clave para sumar competitividad y eficiencia.

En diálogo con Énfasis Logística, Juan Aguilar, Secretario de la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (FAETYL), nos brinda su visión sobre la actualidad del sector y su competitividad operativa.

Énfasis Logística: ¿Es posible hablar de competitividad logística en contextos tan difíciles como el que nos toca vivir, marcado por la pandemia de COVID-19?

Juan Aguilar: Siempre hay que buscar la eficiencia y la competitividad, como columna vertebral de la actividad. Lo que sí es cierto, es que iniciada la pandemia se fueron sucediendo una serie de situaciones que llevaron a la logística a incorporar prácticas y procedimientos que la hacen, de alguna manera, improductiva.

Desde luego entendemos que esta es una situación coyuntural generada por la desgracia de la pandemia, pero confiamos que con el tiempo, si bien al menos por ahora no va a desaparecer, vayan mitigándose los efectos negativos que genera en la actividad logística.

Por otro lado, más allá de todos estos inconvenientes, el contexto actual genera una enorme oportunidad para profundizar la transformación digital, ahí es donde nosotros vemos una gran oportunidad de cambio, mejora y transformación.

Es un buen momento para impulsar todo lo relacionado con la digitalización de los procesos, de la documentación y la incorporación de la inteligencia artificial en la mayoría de las empresas, ya que hay muchas que ya lo han hecho, sobre todo las que se dedican al comercio electrónico, a la gestión de flujos y al almacenamiento de mercaderías. Mediante la incorporación de Inteligencia Artificial y todo lo relacionado con Big Data han logrado desarrollar operaciones muy eficientes, y esta es una gran oportunidad para impulsar y reforzar este proceso, como una de las buenas prácticas o enseñanzas que nos pude dejar este tiempo.

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É. L.: ¿Tiene mucho por sumar el mercado logístico local en cuanto a implementación de tecnologías?

J. A.: Sí, sobre todo en la digitalización de documentos. No tiene sentido que un vehículo que hace paquetería, lleva insumos médicos y demás, tenga que cargar entre 800 o 900 remitos, algo que es prácticamente incontrolable para cualquier verificación que se deba hacer en la ruta, ya que la persona que está fiscalizando un camión no sabe qué es lo que está viendo ni qué tiene que buscar. En cambio si todos esos papeles se transformaran en información digital, disponible en el smartphone del conductor; que ya las empresas utilizan para realizar seguimiento, trazabilidad, confirmación de entregas, horarios y demás, sería mucho más fácil escanear la misma y transmitirla a través de la web, de forma más eficiente y segura.

Creemos que hay mucho por desarrollar en este sentido ya que los costos han dejado de ser un impedimento para acceder a la tecnología, como sí lo era hace 10 años atrás.

Imaginemos que mediante la digitalización de la documentación, en el mismo momento que se está conformando una carga y se inicia un viaje, todas las autoridades intervinientes en nuestra actividad tendrían la información en la nube en tiempo real, y la trazabilidad de esa mercadería y su documentación podría ser perfectamente monitoreada a través de cualquier dispositivo digital, incluso para la fiscalización de vehículos en la ruta, sin la necesidad de que el chofer deba llevar esa gran cantidad de remitos que mencionamos anteriormente. Lo que además en este contexto puede representar una fuente de contagios, por el intercambio de papeles, la necesidad de firmas, etc.

É. L.: ¿Cómo ha sido el impacto de la pandemia en la rentabilidad de las empresas del sector?

J. A.: Nadie puede pensar en este contexto que la actividad logística esté viviendo una bonanza. Los rubros que están operando, ya que hay muchos que están completamente parados como la industria de electrodomésticos o la automotriz que lo están pasando realmente mal, lo están haciendo con una baja de entre el 30 y el 50%. Todo el consumo masivo registra una retracción del orden del 30% y se hace muy difícil encontrar eficiencia o competitividad en este contexto.

Por otro lado el eCommerce está atravesando sin duda una situación conveniente, que claramente tiene que ver con que mucha gente está permaneciendo en sus hogares y compra por ese medio, pero creemos que superada la pandemia el comercio electrónico va a mantener una gran participación en la actividad logística, mucho de ese volumen llegó para quedarse y se va a sostener esa dinámica.

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É. L.: ¿Cuál fue el impacto en la relación con los clientes?

J. A.: Con nuestros clientes venimos hablando desde que se inició la cuarentena, allá por mediados de marzo empezamos a implementar procesos y redactar protocolos para poder operar de manera eficiente, atentos a lo que estaba sucediendo en otras partes del mundo. En este sentido entablamos, tanto con nuestros clientes como con el Gobierno Nacional, lazos y una relación mucho más fluida y dinámica, para propiciar un contexto donde la actividad se pueda desarrollar con la mayor normalidad posible.

En este contexto no hemos discutido tarifas, y solo algunos sobrecostos relacionados con los insumos y los elementos de protección personal fueron trasladados. La mayoría de las actividades viven una fuerte retracción y la actividad logística está tratando de sostener los niveles de servicio, trabajando a “brazo partido” junto a nuestros colaboradores que están haciendo un esfuerzo enorme.

Así como destacamos los incrementos de costos que se han dado, más allá de la inflación, también debemos mencionar que el combustible y los peajes están congelados, y que la paritaria se estará discutiendo un poco más adelante, si bien ya hemos iniciado algunas charlas con el sector gremial, hoy es prematuro prever que podamos sentarnos con nuestros clientes para hablar de mayores costos, al igual que con nuestros trabajadores.

É. L.: ¿Cuál es su visión sobre la post pandemia y los desafíos que plantea la última milla logística?

J. A.: Sin duda será uno de los grandes desafíos y habrá que ver cuáles son los niveles de actividad una vez superada la pandemia. Hasta el momento, salvo algunas excepciones con algún retraso de 48 a 72hs, se está cumpliendo con los plazos de entrega en tiempo y forma. Pero está claro que el exceso de demanda ha hecho que pueda haber algún tipo de dificultad. En este punto hay muchísimo volumen todavía por desarrollar, hay que tener en cuenta que muchos transportistas no están operando porque son personas que pertenecen a grupos de riesgos, por lo que muchas unidades están faltando en ese canal para dar servicio. Pero una vez transcurrido este periodo y se vuelva a una cierta normalidad, creemos que el comercio electrónico va a tener un crecimiento sostenido, ya con otro ritmo, y a su vez con la calidad de servicio plenamente normalizada.

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