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El cambio como constante

 |   11 de marzo del 2019

El mundo y los mercados cambian a un ritmo tal que es muy difícil predecir cuáles serán las tendencias en el futuro cercano. Lo que sí resulta evidente es que la logística será protagonista.

En tiempos de altas y bajas, signados por la retracción del consumo en la Argentina, junto con el crecimiento del e-commerce, el incremento de la automatización, la consolidación de la omnicanalidad, y la exigencia de mayor velocidad y mejores formas de entrega de productos por parte de los clientes, el área logística se evidencia como un sector altamente crítico para las empresas. Más aún en compañías que poseen una gran dispersión territorial, en una geografía tan extensa y diversa como la que presenta nuestro país.

Se trata de un factor clave para desarrollar con éxito el esfuerzo productivo y comercial de una organización, que -adecuadamente gestionado- permitirá alcanzar mayor competitividad, aumentando los niveles de calidad, reduciendo gastos y errores, y conectando en forma fluida y eficiente a todos los ámbitos de una compañía.

De hecho, como señaló recientemente el asesor de empresas y autor del libro ‘Claves para progresar en la vida’, Walter Brizuela, el concepto de negocios del sector retail está cambiando a un modelo logístico; siendo la logística el común denominador de prácticamente todas las industrias.

En este contexto, el mercado laboral exige profesionales altamente especializados en la gestión de operaciones logísticas, que comprendan el escenario actual del sector, tengan amplia capacidad de adaptación a los constantes cambios evolutivos que sobrevendrán en los próximos años, y posean las competencias necesarias para reconvertirse en forma permanente y liderar procesos sumamente dinámicos.

Las compañías, por su parte, deben aumentar su compromiso con la calidad de su servicio, incorporando profesionales altamente experimentados procedentes de diversas industrias, para reforzar sus áreas logísticas, un área sensible y crítica de la operación.

Tiempo de desafíos profesionales

Una proyección sobre los tiempos de entrega de productos realizada por Zebra Technologies Corporation en su reciente reporte ‘Future of Fulfillment Vision Study’ (que analiza cómo los fabricantes, las empresas de transporte y logística, y las empresas de retail se están preparando para satisfacer las crecientes necesidades de una economía on demand), indica que el 78% de las empresas esperan proporcionar la entrega en el mismo día para 2023 y el 40% anticipa la entrega en un plazo de dos horas para 2028. Además, el 87% espera utilizar una distribución colaborativa y colectiva o una red de conductores que elijan completar pedidos específicos para 2028.

Empresas como Amazon y Mercado Libre han entendido tempranamente esta coyuntura y sustentado su mayor diferencial competitivo y motorizado su modelo de negocio, a partir de ésta área tan sensible y determinante.

Hoy la logística forma parte vital de cualquier compañía. Por ello, a la hora de desarrollar un proceso de reclutamiento exitoso de posiciones claves tales como la de Jefe/Gerente de Logística, es importante poder definir en detalle y con total precisión el perfil necesario, teniendo en cuenta las exigencias actuales del puesto y la evolución de la actividad.

Los perfiles más demandados

En cuanto a la formación académica y trayectoria de los candidatos a ocupar posiciones logísticas clave, se están buscando licenciados en administración, ingenieros industriales y/o afines, con un nivel avanzado de inglés y experiencia de 8 años en el área de Supply Chain (preferentemente en logística o distribución). En particular, esta experiencia debe haberse producido en:

Posiciones de coordinación de logística y manejo de almacenes.

Planificación (demanda o producción) y Customer Service (deseable).

Gestión y manejo de personal.

Autonomía y manejo de conflictos.

Utilizar correctamente herramientas de análisis y de toma de decisión.

Operar perfectamente bajo Normas y Procedimientos de todos los sistemas de calidad.

Trabajar bajo conceptos de dinámica de equipo (lidera o permite ser liderado con efectividad).

Capacidad de mejorar su área de trabajo, transformándose en un agente de cambio y logrando objetivos.

A nivel informático se solicita el manejo de Excel avanzado y, preferentemente, conocimiento de SAP. Además se exigen conocimientos de Lean y Six Sigma (considerado como un plus al momento de la selección).

Baja especialización laboral

La escasez del talento que manifiesta el mercado laboral a partir de la brecha que existe entre la academia y la matriz productiva y/o en la falta de graduados en especialidades claves (principalmente en el ámbito de las ingenierías) y/o en la falta de adquisición de competencias clave por parte de los profesionales, y la particular situación que enfrenta América Latina en relación a este contexto, puede verse claramente reflejada en el Ranking Mundial de Talentos IMD 2018.

El ranking se basa en el desempeño de los países en tres categorías principales: inversión y desarrollo, atracción, y preparación, que evalúan su desempeño en una amplia gama de áreas, incluyendo: educación, aprendizaje, capacitación en el lugar de trabajo, habilidades de lenguaje, costo y calidad de vida, remuneración, y tasas de impuestos. La clasificación se elabora a partir de los aportes de más de seis mil ejecutivos de las economías analizadas.

Si bien los países latinoamericanos se ubican en el último tercio de posiciones entre los 63 países clasificados, este año se registraron mejoras significativas en Argentina, que escaló tres peldaños para ubicarse en el puesto 47 (antes se encontraba en el 50). También en Chile, el país mejor ubicado de la región, que ascendió a la ubicación 43 (desde la 44) y en Perú, que evolucionó al puesto 52 (desde el 57).

En tanto, Brasil (58), Colombia (60), México (61) y Venezuela (63) comparten problemas relacionados con la fuga de cerebros, junto con un nivel relativamente bajo de inversión en educación.

Por otra parte, ya por fuera del análisis del ranking IMD y a partir de la experiencia que desarrollamos cotidianamente desde NUMAN en procesos de reclutamiento especializados para el sector industrial, podemos percibir que el problema de fuga de cerebros que enfrentan Colombia y Venezuela (en particular este último país), se ve capitalizado en buena medida por Argentina, a partir de la radicación en nuestro territorio de ingenieros altamente calificados, en disciplinas que no presentan gran cantidad de graduados en el país y que son muy demandadas por la industria.

Un fenómeno que ha llevado a priorizar las políticas corporativas de integración y diversidad multicultural en las plantas industriales.

Para evitar que continúe incrementando la brecha entre las demandas del mercado laboral y las capacidades reales de los candidatos, es imperioso diseñar en forma conjunta, con los actores clave del proceso productivo y las instituciones de educación superior, una planificación estratégica de la demanda y la formación profesional.

Por ello es importante mapear el contexto laboral actual, identificando los conocimientos y competencias más difíciles de hallar.

Capacitación constante

En tiempos donde la Cuarta Revolución Industrial está impulsando cambios constantes en los procesos productivos; en los que hay trabajos y actividades que son absorbidos por la automatización y la inteligencia artificial, para abrir nuevas áreas de desempeño laboral; en los que la reconversión profesional permanente es una exigencia del mercado; y en los que la brecha entre matriz productiva y la academia se agranda; la capacitación constante es una variable crítica para que una persona mantenga sus niveles de empleabilidad y las empresas fortalezcan su competitividad a través de la actualización de sus recursos humanos.

Además, cabe destacar que la disposición al aprendizaje de nuevos conceptos y herramientas de trabajo, a través de la participación en instancias de capacitación y entrenamiento, y la réplica de las mismas, a fin de potenciar y optimizar su impacto, es muy valorada por las empresas.

 

 

 


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