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Una carrera sin fin

 |   15 de octubre del 2018

De la mano de la tecnología e impulsados por las necesidades de configurar una logística cada vez más eficiente y alineada con las exigencias de los mercados, los automatismos tienen una presencia cada vez más fuerte en las operaciones del sector.

En la década del 50 comenzó a haber una disparidad entre producción y venta versus la distribución, dado que esta última quedaba por debajo en su desarrollo, por lo tanto comenzaron las dificultades en la entrega puntual y eficiente de recursos. En la década del 60 se generan los primeros centros de distribución acompañados, por supuesto, por el transporte.

En los años 80 comienzan a cobrar verdadera relevancia los tiempos de entrega, así como el servicio al cliente. Por ello se tuvo que optimizar la productividad de los centros de distribución y la administración eficiente y eficaz de los servicios de transporte.

Camino de profesionalización

Como resultado final la logística debe: tener el producto justo, en el sitio justo, en el tiempo oportuno, al menor costo posible, y ser todo un proceso dentro de la empresa con áreas específicas para su tratamiento.

La logística debe, además, gerenciar estratégicamente el movimiento, el almacenamiento de productos y el control de los inventarios, así como todo el flujo de información asociado, a través de los cuales la organización y su canal de distribución se encausan, de modo tal que la rentabilidad presente y futura de la empresa sea maximizada en términos de costos y efectividad.

Al día de hoy podemos entender a la logística como la organización de las actividades de aprovisionamiento de materias primas, productos semi elaborados y componentes, desde sus fuentes de origen a los centros de producción y de estos, ya transformadas por el proceso productivo, a las plataformas o almacenes de distribución de forma que lleguen al mercado en perfectas condiciones y con el mínimo costo.

El rol del automatismo

El automatismo como concepto o como herramienta para ejecutar tareas que para el hombre serían repetitivas, incomodas o peligrosas, existe desde tiempos antiguos, tanto los egipcios como los griegos ya lo habían implementado. En la década del 20 la industria automotriz cambia los conceptos de producción, al incorporar la automatización a sus sistemas y circuitos productivos, con el máximo objetivo de reducir costos. Con el advenimiento a través de la historia de las nuevas tecnologías (electricidad, electrónica, hidráulica, neumática, etc.), el automatismo se fue nutriendo de las mismas hasta llegar a lo que es hoy en día.

Así como el automatismo llegó para quedarse, abarcando prácticamente todas las áreas de la vida humana, la logística como actividad en pleno desarrollo y crecimiento no puede quedar ajena a esta herramienta, que le permite ser cada día más flexible, amigable y competitiva.

La gestión automatizada de almacenes genera un aumento de la productividad y eficiencia de las tareas que habitualmente se desarrollan en estos espacios, minimizando de esta forma los errores humanos e incrementando la fiabilidad de servicio y por supuesto posicionando la imagen de la empresa. Las áreas más comunes en donde hoy se aplica el automatismo en la logística son:

Sistemas automáticos de preparación y picking: Estos permiten efectuar la terea repetitiva, pero a su vez compleja de preparar pedidos en un pallet, eliminando el error humano, generando un flujo constante o ininterrumpido de preparación y un control correcto y digital del flujo de información asociada al proceso automático.

En este punto hay tantas variantes como el tipo de producto y flujo de entrega lo requiera, los hay por pallet completo, por camadas, o inclusive por cajas y unidades. Las estrategias son tan distintas como las necesidades lo requieran: La mercadería es ofrecida a los robots para que estos preparen o que estos se muevan a las mercaderías, también hay combinaciones de ambas opciones, en donde los robots buscan los pallet dejándolos en zonas específicas, luego otros robots se mueven hasta ellos para efectuar la preparación.   

Sistemas automáticos de almacenajes: La incorporación de estos sistemas nos permite trabajar altos volúmenes de mercancías en cortos plazos de tiempo, aumentando la productividad y optimizando los costos para ofrecer el mejor resultado, además de ganar espacio físico. Esto se puede ver a través de carruseles, cintas transportadoras tanto de rodillos como de cadenas y almacenes verticales. Esta tecnología también ayudo notablemente al cuidado de las estanterías, dado que con el método tradicional y por error humano, las mismas sufrían serios golpes, perdiendo temporalmente la utilización de esa posición hasta el reemplazo de la parte dañada generando costos, improductividades y, por sobre todas las cosas, un acto inseguro para el operador del área.

Vehículo guiado automático, o (AGV) por sus siglas en inglés (automated guided vehicles): Estos son vehículos que se mueven de manera totalmente autónoma, por supuesto programados a través de un software en donde se le indican las misiones a realizar. En principio necesitaban un cable para poder estar comunicados, pero con el tiempo se pudo hacer a través de ondas de radio frecuencia. Los tamaños y la versatilidad de los AGVs va dependiendo del tipo de necesidad o mercadería que queramos mover, así como del circuito que le queramos asignar. Están los que transportan pallet completos, de aspecto parecido a un autoelevador o apilador tradicional, y también están los que trasportan unidades más pequeñas que llegan a tener la forma de un pequeño carro moviéndose por la superficie del piso del centro de distribución. Una de las cosas que más impactan de estos vehículos es su nivel de confiabilidad, la prudencia de los mismos, dado que evitan cualquier posibilidad de golpes maximizando los niveles de seguridad. En este sentido, estos vehículos  detectan cuando una persona se cruza por delante e inmediatamente se detienen, y si por alguna eventualidad el sistema detecta, por ejemplo, que uno de ellos se ha prendido fuego, se activa una “misión” especial ya programada mediante la cual el AGV busca refugio en el lugar que haya menos carga inflamable y peligro para la integridad de las personas y los bienes de la compañía. Además en muchos casos los AGV´s se auto reemplazan la batería de carga de forma automática.

También es importante destacar otros procesos de automatización que hoy ya se tornaron comunes, al punto de muchas veces no ser considerados dentro del grupo de los grandes niveles de automatismos, pero que en realidad sí lo son: Enfardado automático del pallet (optimiza el tiempo, cantidad de material de film stretch, y correcta distribución del film en el pallet). Lectura por códigos de barras, colocación de etiquetas en cajas o pallets, sellado de productos o cajas, etc.

Lo que se viene

Aunque siempre el límite se encuentra en la imaginación, hoy podemos vislumbrar algunas cosas que ya se están perfilando para esta actividad.

Camiones autónomos: Esta es una tecnología que hoy está desarrollando el gigante Google, pero a medida que se vaya bajando el costo y la complejidad, será algo que el sector logístico estará esperando con los brazos abiertos. Hay que reconocer que esto será un nuevo concepto para la sociedad en su conjunto, dado que estoy vehículos circularan en las rutas tradicionales, por lo que también debe haber un acompañamientos desde las instituciones y las leyes.

Drones autónomos: Un dron es una aeronave sin tripulación. El Dron o como también se lo llama “UAV” por sus siglas en inglés, Unmanned Aircraft Vehicle, es guiado de manera remota por su dueño y tiene un vuelo sostenido. El término Dron se puede definir como un robot volador.

Por un lado aplica los mismos términos y concepto de los camiones autónomos, tales como costos, legislación y seguridad, pero estos al ser vehículos voladores también están sujetos a algunos temas como la definición de vías de circulación aéreas definidas, de espacios determinados para los aterrizajes y cómo solucionar la cuestión de las devoluciones. Se espera que, por ejemplo, dentro de poco tiempo existan zonas de suministro remotas, dentro de las fábricas, que posibiliten hacer entregas a domicilio de pedidos realizados por internet, en tiempo mínimo, por ejemplo: 30 minutos. Sin duda, los drones aplicados a la logística pueden llegar a aumentar la efectividad de las entregas de manera muy considerable aunque por el momento tenemos mucho terreno y cuestiones que resolver.

En definitiva la robótica vino para quedarse y cada vez sumará más IA (Inteligencia Artificial) a los procesos Industriales.


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