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Transformación digital: cómo administrar el tsunami imparable

 |   31 de agosto del 2020

Si hay una tendencia que la pandemia del Covid-19 ha transformado en una certeza es que la transformación digital se ha transformado una necesidad competitiva y hasta de supervivencia. El primer paso para supervisar efectivamente una gran transformación como es la digitalización de los procesos de negocio es congeniar la estrategia de transformación con la estrategia general de la empresa.

Antes del advenimiento del actual contexto muchas empresas venían implementando nuevas tecnologías no solo para entregar sus productos y servicios de manera más eficiente y mejorar los márgenes, sino también para mantenerse competitivas. Esas tecnologías implicaban el desarrollo de nuevos productos y servicios, ofrecer una mejor experiencia al cliente o atraer talento en la era digital.

La pandemia está causando que muchas empresas reevalúen sus planes de transformación digital y que otras estén viéndola como una necesidad, porque se han dado cuenta de que la disrupción causada hace necesario ampliar el alcance de los procesos a digitalizar, o acelerarlo hacia otras áreas como, por ejemplo, la administración de la cadena de suministros o los proceso de “back office” en un entorno de “home office” generalizado.

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Un proceso de transformación requiere tiempo, mucha atención de la gerencia y también una inversión significativa y una gestión ágil. No es un proyecto único, sino un proceso continuo estrechamente vinculado a la estrategia de la empresa.

Muchas transformaciones no alcanzan los objetivos deseados ni aportan valor a largo plazo por lo que es fundamental que el Directorio entienda cuáles son los objetivos de negocio detrás de la transformación y cómo se vinculan con la estrategia general. Para ello deberá lograr una comprensión clara de hacia dónde quiere y necesita ir la empresa, y cómo planea llegar allí, para que pueda acompañar y desafiar a la gerencia en el camino.

Una vez que comprende los objetivos de transformación y cómo se vinculan con la estrategia general, la Dirección debe asegurarse de que la gerencia los cumpla y, para ello, debe concentrarse en cuatro dimensiones: la escala, los hitos, el liderazgo y la financiación.

• Escala. Una transformación digital debe realizarse a la velocidad y graduación correctas. Si la transformación es a gran escala tiene que tocar cada parte del negocio, arraigarse en la cultura corporativa y no puede hacerse como una suma de proyectos independientes. Cada parte del esfuerzo de transformación digital debe vincularse directamente al objetivo de negocios estratégico.

Preguntas que es necesario contestar: ¿Es esto lo suficientemente audaz para lograr nuestros objetivos? ¿Estamos pensando en cómo transformar y cambiar verdaderamente nuestro negocio?

• Hitos. La transformación digital no sucederá de la noche a la mañana. El cambio es difícil, y habrá resistencia. La Dirección necesitará identificar hitos clave, métricas para el monitoreo y el tiempo estimado para garantizar que la compañía se dirija en la dirección correcta. Probablemente tampoco será un camino directo: habrá quizás momentos en los que la empresa tendrá que cambiar la estrategia. Preguntas para hacerse: ¿Nos estamos moviendo demasiado lento o demasiado rápido? ¿Tenemos las métricas apropiadas para monitorear el progreso y los hitos clave? ¿Hemos agregado tiempo a nuestras próximas agendas para revisar esta información y cuestionar posibles cambios?

• Liderazgo. En una transformación digital el CEO participará activamente, pero es probable que no cuente con el tiempo necesario ni tampoco sea la persona adecuada para liderar el proyecto. El proceso requiere de alguien que tenga habilidades tecnológicas, conocimientos digitales y el perfil para llevar a la organización a un territorio desconocido. También se necesita de otros líderes que completen el equipo. Es importante que la Dirección discuta con el CEO para comprender cuán cómodo se siente con este equipo de liderazgo y también lo es reunirse con quienes lideran la transformación para validar sus habilidades y experiencia. Algunas preguntas: ¿Tenemos internamente el talento adecuado para liderar la transformación? ¿Necesitamos complementar el equipo con experiencia digital externa a la empresa?

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• Financiación. Es importante ser consciente de la inversión que insumirá la transformación y de cómo la compañía planea financiarla. Puede tomar tiempo para que una transformación a escala se amortice, ya que muchos de los objetivos, incluyendo las mejoras en la performance financiera, no se concretarán de inmediato. Preguntas: ¿El financiamiento para nuestra inversión es adecuado para hacer una transformación a escala? ¿Cómo mediremos el ROI de este proyecto?

Contar con un proceso de supervisión consistente en torno a la transformación digital puede colocar a la Dirección en una posición sólida para ayudar a su organización a tener éxito, ya que aborda uno de los mayores desafíos para las empresas en la actualidad. En ese mismo sentido, es importante lograr alinear los objetivos del proyecto con la estrategia de largo plazo.

(*) El autor es socio de PwC Argentina de la práctica de Gobierno Corporativo.

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